Quiero pararme contigo
en este mundo de prisas;
quiero saborear momentos
como se saborea una copa de vino tras un largo día;
quiero dar forma a ese extraordinario afán por lo maravilloso
que compartimos;
quiero plasmar el olor a tierra mojada,
el cansancio infinito tras darlo todo,
el canto de un pájaro, la ropa manchada de barro,
la ilusión y el asombro de un niño,
nuestros niños,
nuestra vida.
Tal vez, un proyecto demasiado ambicioso,
pero solo tal vez.

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